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Estudiantes desafían al rector Sánchez en la UC: preparan consulta por objeción de conciencia

Published On 7 Septiembre, 2017 | Noticias

Escuelas del área de la salud podrían no enseñar protocolo para “Aborto en tres causales”. La Secretaría de Género y Sexualidad, junto a distintas organizaciones de centroizquierda de la PUC, han preparado una arremetida para hacerle el peso a la posición del rector Ignacio Sánchez, quien ha señalado que invocará la objeción de conciencia institucional y prohibirá los tipos de aborto señalados por la ley.

Este martes la intersección de la Alameda con Portugal se vio intervenida. Una serie de estudiantes pintaron la frase “La UC vota 3 causales”, frente a la Pontificia Universidad Católica, justo en el sector de la oficina del rector Ignacio Sánchez, la capilla de la Casa Central y donde los brazos del Cristo intentan abrazar la principal arteria de Santiago. La intervención es parte de la campaña “La UC por 3 causales”, impulsada por la Segex UC, junto a diversas organizaciones, y busca concientizar a los estudiantes de la PUC que participarán de una consulta, alentada por la Federación de Estudiantes UC, respecto al proyecto de “Aborto en tres causales”, entre los días 11 y 15 de septiembre.

La aprobación del proyecto de “Aborto en tres causales” en el Congreso y la extensión de la objeción de conciencia desde los equipos médicos a las instituciones, tras su paso por Tribunal Constitucional (TC), no ha dejado indiferente a nadie en la PUC. “Puede que haya gente que no se interese en la pobreza, en la gratuidad, en la desigualdad y en las injusticias, pero este tema cala hondo en la universidad”, aseguran desde la institución pontificia.

La abierta y “poco dialogante” oposición al proyecto del rector Sánchez y la serie de operaciones que realizó para lograr doblarle la mano al Gobierno y al mismo Congreso, han generado molestia entre los sectores más progresistas de la Universidad Católica. Estudiantes, funcionarios de la Red Salud UC-Christus y hasta académicos han intentado marcar una diferencia al interior de la casa de estudios. Afirman que la oposición “tozuda y unilateral” del rector no es una mayoría al interior de la comunidad UC y acusan que sus declaraciones apuntan a una verdad cooptada por los sectores más conservadores de la Iglesia católica.

La consulta impulsada por la FEUC le abre un nuevo flanco interno al rector, quien ha intentado mantener “la casa tranquila” mientras se desarrolla la discusión de la Reforma a la Educación Superior y se tramita el proyecto para Universidades Estatales. Las votaciones se realizarán entre los días 11 y 15 de septiembre, mediante un plebiscito que convoca a los más de 20 mil estudiantes que tiene la casa de estudios.

La papeleta de consulta cuenta con tres preguntas que intentan definir la posición de los estudiantes respecto a “cuál es la visión de aborto en tres causales, si la UC debiese aplicar la objeción de conciencia institucional y qué ocurre si algún funcionario de la Red de Salud UC-Christus hace abortos en otra institución”, explica la presidenta de la FEUC, Sofía Barahona.

Según Barahona, la consulta nace a partir de la necesidad de abrir el debate y marcar posición al interior de la PUC, además de hacer un contrapeso a la figura del rector Sánchez, quien ya adelantó que aplicará la objeción de conciencia institucional en los centros de la Red Salud UC-Christus, y quien, asimismo, advirtió que hablará con aquellos doctores que realicen abortos “en otras clínicas”, lo que es visto como una “amenaza” por la dirigenta estudiantil.

La abierta y “poco dialogante” oposición al proyecto del rector Sánchez y la serie de operaciones que realizó para lograr doblarle la mano al Gobierno y al mismo Congreso, han generado molestia entre los sectores más progresistas de la Universidad Católica. Estudiantes, funcionarios de la Red Salud UC-Christus y hasta académicos han intentado marcar una diferencia al interior de la casa de estudios. Afirman que la oposición “tozuda y unilateral” del rector no es una mayoría al interior de la comunidad UC y acusan que sus declaraciones apuntan a una verdad cooptada por los sectores más conservadores de la Iglesia católica.

Este proceso de consulta se suma al llevado a cabo hace unos años por el Sindicato de Red Salud UC-Christus, en el que el 90% de los consultados indicaron que era necesario que se legislara en torno al proyecto de “Aborto en tres causales”, ya que es un “tema de salud pública”, explica Luis Orellana, miembro del directorio del Sindicato Red Salud UC.Entendemos que este es un tema de salud general y nuestros trabajadores no podían estar fuera de los procedimientos e implicaciones que significa un cambio legislativo de este tipo”, plantea el dirigente.

A juicio de Orellana, es importante que se abran espacios de discusión, porque, a pesar de que ha habido foros, se han dado al interior de la Universidad y desde un punto de vista académico. “Nunca se ha socializado el tema dentro de la universidad ni de la Red. Nos hemos ido enterando de las posiciones y del directorio por medio de la prensa”, indica. Agrega que la necesidad de democratizar las definiciones al interior de la PUC “es una lucha permanente de los estudiantes”.

En el marco de la consulta, los distintos sectores de la casa de estudios superiores se han armado para disputar la votación de los estudiantes, la que –aseguran– “se mantiene en tensión”. “No sería extraño que se aprobara el rechazo al proyecto, la gran mayoría de los estudiantes está consciente de la misión y visión de la universidad”, sostienen desde los sectores más conservadores. El Movimiento Gremial –fundado por Jaime Guzmán hace 50 años–, junto a Solidaridad –organización ligada a la línea socialcristiana–, identificados con la “extrema derecha”, preparan una campaña que busca defender la posición que ha impulsado el rector y las demás autoridades de la PUC. Mientras que desde la Secretaría de Género y Sexualidad de la federación, junto a distintas fuerzas políticas de centroizquierda, han impulsado una campaña que va en la línea contraria.

Kamila González, coordinadora de la SEGEX UC, detalló que “esta campaña, impulsada por un amplio grupo de estudiantes, anticipa la toma de decisión de la comunidad UC, que excede los dichos del rector Ignacio Sánchez, y convoca a todos los estudiantes a exigir el cumplimiento de un verdadero rol público de la universidad.”

La intervención en la Alameda fue parte del lanzamiento de esta campaña y terminó con tres  estudiantes de la PUC detenidos.

El proceso por la disputa del proyecto de “Aborto en tres causales” no solo ha logrado levantar un punto distinto al del rector Sánchez, sino que ha unificado a las distintas fuerzas políticas y estudiantiles de la UC. Así, desde las Juventudes Comunistas hasta las organizaciones que pertenecían a la Plataforma Crecer UC –que se quebró hace un par de meses– han podido trabajar en conjunto.

Es más, hasta en Nueva Acción Universitaria (NAU), organización que dio origen al partido Revolución Democrática, del diputado Giorgio Jackson, lograron tomar una posición respecto al aborto, tema que ha generado tensiones desde hace más de una década. Se optó por el aborto libre, esto en vista de la “disminución del poder del sector DC” al interior del movimiento, señalan cercanos a la NAU.

El autoritarismo de Sánchez

La postura del rector Sánchez no causó sorpresa al interior de la PUC, pues es reconocida su posición extrema respecto a las determinaciones del catolicismo, a pesar de sus posiciones políticas “más ligadas al centro político” y su cercanía con el proyecto de la Concertación. Lo que sí llamó la atención es la falta de diálogo y discusión respecto al tema, ya que ni siquiera se tocó el asunto de la objeción de conciencia institucional en el Consejo Superior, el máximo espacio deliberativo de la Pontificia Universidad Católica. Esto, debido a que la visión del resto de las autoridades parece estar cuadrada con la de Sánchez, señalan desde la PUC.

En opinión de la presidenta de la FEUC, Sofía Barahona, la posición de Sánchez deja en evidencia una problemática mucho más profunda al interior de la UC: la falta de democracia y discusión. Esto, según la dirigenta estudiantil, se debe a que existen autoridades que “tienen una visión de una universidad que no se puede transformar, ese es el tema que está en este momento, la disputa de las dos universidades que chocan”, una que no se puede transformar, anquilosada en los sectores más conservadores de la PUC, y otra que apunta a un proceso de constante construcción, indica.

Una posición que atentaría en contra del denominado “rol público” de la PUC. El principal estandarte detrás del cual se ha escudado el rector Sánchez para defender el financiamiento estatal que recibe la universidad. “Que ahora se haya levantado una ola de gente que está diciendo que la Universidad Católica no debiera recibir financiamiento del Estado, porque no está dispuesta a cumplir la ley, no es de la nada. El rector debería cuestionarse si estamos haciendo bien la pega, porque no es un consenso nacional el que lo estemos haciendo bien”, explica Barahona.

Para el dirigente sindical Luis Orellana, en la PUC existe una “institucionalidad y visión que es casi de mantener el statu quo guiado por las autoridades, lo que no siempre refleja lo que piensan los distintos estamentos”. Para Orellana es difícil que haya algún cambio, “porque las autoridades y directivos son cerrados a que las ideas que siempre priman son las de ellos”.

Así lo dejó claro el propio rector, en un intercambio de cartas entre la FEUC y Rectoría, a través de El Mercurio. Los estudiantes interpelaron a Ignacio Sánchez por la falta de diálogo y la necesidad de abrir la PUC a discutir respecto a la objeción de conciencia institucional, pero el rector dejó aclaró que “él aceptaba la pluralidad de los miembros de la comunidad, pero que quien tenía la palabra final era él”, consignan desde la PUC.

Por otra parte, durante la semana pasada, el rector Sánchez interpeló a los médicos de la PUC que pudieran realizar abortos en otros establecimientos médicos, aseguró que hablaría con ellos, pero que debían preguntarse “si están en la universidad que los representa”. Una actitud, a juicio de Sofía Barahona, “matonesca”. “Yo lo percibí como una amenaza a los profesores y nadie quiere poner en riesgo su trabajo”, dice la dirigenta. Se trató de una frase que ha generado “roce he incomodidad”, principalmente entre la planta médica y los académicos de la UC, ya que evidencia que “no existe una verdadera libertad de expresar lo que uno quiere hacer desde las propias creencias”, agrega Barahona.

Según un académico del área de las humanidades de la PUC, existen profesores que plantean que “la libertad de conciencia depende de cada uno y no de la institución”. Agrega que esto debiese verse plasmado en una misión y visión comunitaria de dicha casa de estudios, ya que con sus dichos el rector solo lleva al “oscurantismo, solo busca acallar voces disidentes, y eso es un problema en un lugar de pensamiento, como lo es la universidad”.

Postura poco moldeable que no se había visto en la discusión interna por la gratuidad. En tal sentido, desde el estamento estudiantil manifiestan que se dieron varios procesos de consulta en instancias que, aunque no eran vinculantes, presionaban a las facultades a nivel local. “Había muchos decanos que se encontraban en contra de la gratuidad, pero Sánchez hizo los movimientos para lograr su aprobación en el Consejo Superior”, lo que no se extiende a temas como democracia, subcontrato o temas valóricos, añaden desde la UC.

Formar sobre aborto

Un nudo que complica a estudiantes y académicos de las carreras del área salud de la PUC es la forma en que podría influir la posición que ha tomado la universidad en su formación. La postura de las autoridades ha sido clara en cuanto a la oposición respecto al proyecto de “Aborto en tres causales”.

Un documento realizado por diversos académicos de la universidad, llamado “Aporte de la UC al Debate Nacional sobre Despenalización del Aborto”, que recoge las reflexiones desde Biología, Medicina, Filosofía, Derecho y Sociología, establece como conclusión que “el derecho a la vida, sin limitaciones, debe ser promovido, respetado y garantizado desde la fecundación hasta la muerte natural. La persona y la vida humana están íntimamente vinculadas. Se trata de reconocer el valor de ese ‘alguien’ que va a nacer. Una sociedad desarrollada de manera integral se distingue por el respeto a la vida y, de manera especial, de la vida del que está por nacer”, la que se establece como una máxima para todas las facultades de la institución, incluyendo a la Escuela de Medicina.

Por otra parte, el año pasado la Escuela de Enfermería tuvo una jornada en donde se habló el tema del aborto, entre académicos y estudiantes. “El objetivo era revisar cómo la interrupción voluntaria del embarazo va en contra de la misión y visión de la PUC”, explica Amapola Vega, consejera territorial de la carrera de Enfermería.

Tras el encuentro se definió que los estudiantes de la facultad no pueden “participar en procesos previos y durante un aborto. Si una madre quiere interrumpir voluntariamente su embarazo nosotros tenemos que mostrarle otras opciones que abogan por la vida del que está por nacer, tras eso decirle que se acepta su decisión, pero que el procedimiento no lo podría hacer por su formación”, precisa Vega. De acuerdo a la resolución de la escuela, el estudiante solo podría acompañar el proceso de posoperatorio, lo que quedó plasmado en una de las ediciones de la revista de circulación interna.

La preocupación radica en cómo se dará la formación de los estudiantes de la PUC, la que destaca en distintos rankings por su “excelencia académica”. Entre los pasillos de la UC se preguntan cómo se abordará una emergencia en caso de que un estudiante esté realizando un internado en un establecimiento que sí realiza abortos y decida no aplicar la objeción de conciencia, y, también, temen que existan represalias si en las escuelas de Enfermería o Medicina se llegan a enterar de que realizaron este tipo de procedimiento.

Para Amapola Vega, la “PUC debe formar especialistas integrales, pero la formación que vamos a recibir será únicamente por las residencias en centros médicos externos. Nos van a enseñar de forma sesgada por una visión religiosa. Yo creo que la mayoría de los estudiantes quieren aprender”. Y señala que ni siquiera se podría optar por un ramo aparte, “optativo”, ya que hasta se les han negado “espacios para hacer foros sobre el aborto”.

Para el ex presidente del Colegio Médico y diputado del PS, Juan Luis Castro, es sumamente grave que no se enseñen los protocolos médicos para aplicar la Ley de Aborto en tres causales,  “porque significa una distorsión profunda en la formación académica”.

“Las universidades financiadas por el Estado deben enseñar las leyes del Estado. Por ejemplo, respecto al Plan Auge, todas las universidades donde se estudia medicina se imparte en qué consiste dicho plan. Sería una aberración no explicarles a los estudiantes lo que la legislación chilena dice respecto a la despenalización del aborto en estas tres causales, que es una nueva”, agrega.

Para el médico es claro que las instituciones confesionales “no pueden tapar el sol con un dedo, las universidades tienen la obligación de formar respecto a la legislación chilena”.

Al interior de las comunidades de las escuelas de Medicina y Enfermería no hay claridad acerca de cómo se abordará la formación respecto a los protocolos por la ley de “Aborto en tres causales”, aunque fuentes desde Medicina aseguran que no se modificaría la malla en función de la nueva legislación.


Fuente: El Mostrador


 

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