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Fenpruss y aborto tres causales: “en los servicios públicos de salud no puede haber objeción de conciencia”

Published On 1 Agosto, 2017 | Noticias

Tampoco en los privados que reciben financiamiento estatal. Así lo afirmó la presidenta nacional de Fenprus, Gabriela Farías.


 

Contundentes reparos manifestó la presidenta de la Federación Nacional de Profesionales Universitarios de los Servicios de Salud (Fenpruss),  Gabriela Farías, a la objeción de conciencia al aborto por tres causales, en el marco de una entrevista con la Corporación por los Derechos Sexuales y Reproductivos (Miles).

Para Farías, “la atención en el sistema público debe ser al 100 por ciento. No puede haber objeción de conciencia en las personas que atienden en ese equipo de salud. Es decir, si usted tiene objeción de conciencia entonces éste no es el lugar para trabajar, porque lo que tiene que hacer un establecimiento público es proveer el derecho que otorga la ley. Uno es un instrumento del Estado para que la persona pueda tener el resguardo a su derecho a vivir una situación de aborto en caso de que lo requiera”.

En entrevista con el programa “Somos Mile”s, que financia la Fundación Isabel Allende, la dirigente sostuvo que “además las instituciones privadas que reciben fondos estatales tampoco deberían poder hacer uso de una objeción institucional”.

Redondeó que si “en un staff que está atendiendo durante un turno todos se declaran con objeción de conciencia y el traslado de esa paciente implica horas de ir a otro lugar o está en una situación de urgencia, nosotros no podemos ir buscando por todo Chile un médico que esté disponible a generar una prestación que es legal y un derecho. En la situación de salud de atención de un paciente, uno no puede estar pensando si un médico la va a atender o no porque se trata de la vida de la persona y cualquier retraso en la atención puede tener secuelas”.

Farías valoró, por último, que en la actualidad el servicio de matronería “tiene avanzando mucho la comprensión, el acompañamiento, la calidez. Antes se decía que era muy duro y crítico con las mujeres que llegaban con problemas de aborto, fuesen generados o espontáneos, había un sesgo. Ahora hay más privacidad, se reguardan mejor la integridad de las mujeres que están en vulnerabilidad, y pese a que no hay una ley que aún dé todas las garantías para que el personal trabaje tranquilo, sin saber que habrá represalias, de todas maneras hay una comprensión de que la salud de la usuaria está primero y que lo necesario es resguardar que ella esté bien. El resto vendrá después,  son situaciones que se van abordando caso a caso”

Entrevista completa aquí:


 

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