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Cuando la política afecta (negativamente) a la sociedad: letargo en discusión de ley de aborto

Published On 12 julio, 2016 | Columnas

Las diferencias existentes al interior de los partidos sobre la temática del aborto ha postergado una resolución que gran mayoría de la ciudadanía pide.


Por Felipe Reyes.- Uno de los puntos que fue cumbre en las discusiones de campaña en el programa de la presidenta Michelle Bachelet es el aborto terapéutico. Las tres causales ha generado una de las discusiones valóricas que más divisiones provoca hasta hoy.

No es tan solo a nivel social, sino que a nivel político-parlamentario que las pasiones han elevado las divisiones partidistas. Al parecer, el aborto resulta ser un elemento personal que bien vale una lucha pública.

Sin embargo, en el último tiempo, el objeto de discusión perdió su enfoque originario y pasó a convertirse en una lucha netamente partidista, y de los políticos al interior de las bancadas.

Lamentablemente el enfoque se ha extraviado, y la esencia de la discusión, la mujer y el aborto, se ha cambiado por las diferencias internas entre los representantes de cada partido político.

Miradas parlamentarias

Si se aprecian las reflexiones provenientes desde los principales conglomerados políticos, se puede entender el acontecer del proyecto. Para el senador DC Ignacio Walker, al respecto de lo que sucede con el aborto, es tajante.

“En la DC tenemos una postura de principios, defendemos el derecho a la vida desde la concepción a la muerte natural y somos contrarios a la legalización del aborto. Esa es nuestra doctrina, aprobada en nuestro congreso programático y político del año 2007”, argumenta.

“Evidentemente que hay situaciones particulares y muy complejas que hay que tratar. Hay que intentar conciliar los principios que uno defiende con la realidad social. Ni los principios por sí solo, ni solamente la realidad social al margen de cualquier principio, son únicos. Esa es la postura de la DC, bienvenido el debate”, explica.

Por su parte, el senador PPD Jaime Quintana, tiene la mirada segura. “No estamos hablando de ninguna despenalización proaborto, aquí hay algunos que quieren insistir es un debate religioso pero esta discusión tiene carácter de salud pública. La sintonía y la cohesión en torno a este tema en la Nueva Mayoría es bastante fuerte”, asegura.

Desde RN tienen un discurso establecido, el mismo que explica Cristian Monckeberg. “Personalmente, yo estoy en contra en todas las fórmulas. Yo tengo clara la película: el aborto terapéutico hoy día es una realidad que existe y que por lo tanto no requiere de legislación: y en el caso de la violación existe la pastilla. Yo creo mucho en la cultura de la vida, no es porque yo sea católico, creyente, sino que llegué a un convencimiento de que se puede hacer más por la vida que patrocinar la despenalización del aborto”, comenta.

“Yo asumo que en mi partido hay posturas diversas, yo voy a tratar de convencerlos con argumentos. Yo hablo como presidente de partido, sin perjuicio de excepciones, pero creo que la postura mayoritaria del partido va a ser similar a la mía”, agregó.

Por su parte, el diputado UDI Ernesto Silva, presenta una postura de partido. “Nosotros creemos que el debate se debe dar sobre el tema de fondo, que es el debate sobre la vida, no sobre los casos excepcionales, a este debate esperamos entrar a la discusión”, indicó.

La situación actual del debate

Consultada la exministra Laura Albornoz sobre la actual situación que acontece entre los parlamentarios y la ley de aborto, ella comentó: “Dado el tema de la discusión de la ley de aborto en tres causales, queda la impresión de que se determinó discutirlo en el ámbito de la fronda política, y de esa forma buscar responsables y adeptos políticos únicamente en los partidos políticos”, explica.

“Se presenta la siguiente situación: se evalúa si los parlamentarios pueden ser objetos de presión y si por estas presiones pueden o no abandonar los partidos, antes que enfocarse en la discusión nuclear, que son las tres causales, y principalmente en las mujeres, y en las de las mujeres más vulnerables”, comenta.

“Yo creo que quienes están interesados en que este proyecto salga mutilado, se debe a que hay una estrategia política para cambiar el foco. Pues cuando se discutió en la Cámara de Diputados, la opinión pública generó muchas quejas, situación que ha hecho que en la cámara de senadores se priorice una postergación de las discusiones para evitar estos comentarios públicos negativos. Este cambio se basa en una búsqueda de resguardar un interés candidatício para el año 2017 y no conseguir una baja en la imagen pública. Sería, por tanto, una estrategia instrumental para evitar el escrutinio público”, finaliza.

En conversación con la Directora Ejecutiva de la ONG MILES Chile, Claudia Dides, entrego su mirada crítica. “Se trata de un proyecto de ley que ha tenido mucha tensión al interior de la Nueva Mayoría, principalmente en el eje PS-PPD versus DC. Esta situación ha pasado desde la Cámara de Diputados al Senado sin modificar su tensión. La diferencia fue que en la cámara baja se pudo conseguir los votos necesarios para su aprobación”, expone.

“En el Senado, se han pasado un año discutiendo a partir de tres informes, nosotros consideramos que después de ese año, se quiere volver a discutir lo mismo, con los mismos invitados y a partir de los mismos informes. Creemos que se trata de una falta de respeto hacia todas las mujeres chilenas que esperan una respuesta definitiva sobre este proyecto de ley. Se da que se trata de diferencias internas en la Nueva Mayoría, ni siquiera entre la derecha y la Nueva Mayoría, y más particularmente entre la DC y los demás partidos del conglomerado”, asegura.

“Son algunos parlamentarios DC, y otros exparlamentarios, quienes tienen el eje de la tensión de las diferencias. Para nosotros es una situación exagerada, pues al interior de la DC existen muchas mujeres que se encuentran a favor del aborto en tres causales. Además, surgió el sacar crédito en las próximas elecciones municipales; como colectividad creemos que es una falta de respeto. No han considerado que el 70% de los chilenos aprueban la ley. Se dilata eternamente, y se pasa por alto la necesidad de las mujeres con este tipo de carencias. Además, no queremos que esta discusión se pase para enero, con una resolución que se le debe a muchas mujeres”, finaliza.


Fuente: Cambio21

 

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